IORIO EN ROSARIO : Cerca, Ricardo siempre estuvo cerca.

IORIO EN ROSARIO : Cerca, Ricardo siempre estuvo cerca.

Rosario. La familia se reunió para el festín.

Con clásicos de Hermética de fondo, salió la banda al ruedo a las 22.28.
Iorio no se hizo esperar. Sabía que su público, muchos que viajaron desde lejos, lo aguardaba ansioso.
Con el brazo enyesado recién operado, camisa verde y pantalón negro, salió el profeta en la tierra Rosarina, muy contento y con su característico humor.
Saludó y la gente explotó. Olé, olé, olé, olé Ioriooo Ioriooo.
Muchos ya nos habían visto anteriormente” y aclaró que su show simplemente se trata de un entretenimiento donde “…un gil canta y otras personas vienen a ver al que quiso cantar y cantó…”, agregó entre risas.
Destacó que es muy feliz porque la vida le ha dado muchas oportunidades y dio inicio a un show que mantuvo en todo momento al público allá arriba.
Aclaró que el tema Buitres no es porque a él le gustan los pájaros, sino que, se trata de aquél enemigo interno que todos tenemos y antes de largar con ese tremendo tema, entre chistes, recomendó a todos leer el diccionario.
Reprochó la habitual arenga de su gente (olelé, olalá) diciendo que “…lo más grande voy a ser cuando me meta un tiro en la cabeza por mi pueblo, mi patria y mi gente…” y dio paso a Cautivo de Un Sistema, uno de sus clásicos de V8 resaltando que admira a la gente que cree que puede cambiar las cosas. El público explotó.
Ajustó la reberverancia, criticó al Pepo y, con su habitual sentido de la oportunidad, se pronunció contra los embarazos irresponsables.
Calmó al publico que lo apuraba para el próximo tema y cuando le tiraron una remera dijo entre risas: “…a mi nunca una bombacha che!…. saben como me dicen? Consolador, porque me creo pij* y son un aparato…” y siguió la música a todo volumen.
Gracias por dejarme cantar estas cosas tan atrevidas”, agregó entre risas.
Llegó el turno de más clásicos y luego de Voy a Enloquecer le dio espacio a su gran amigo Larry Zabala.
Aquel grande del metal destacó la gran amistad que los une desde hace muchísimos años y se despacho con El Visitante, para el goce de todos los presentes.
“Argentina, Argentina” gritaba la gente mientras Larry tocaba su segunda pieza en una noche de clásicos metaleros.
Alejo la rompió con un solo brillante acústico de clásicos para el deleite de los más grandes: Olvídalo Volverá por Más, Gil Trabajador y Destrucción. Increíble.
Volvió el Maestro, presentó a la banda y mandó Zamba de Resurección  recordando al Gran Tano Marciello, siempre presente.
“…Yo no tengo familia dijo, yo soy solo…” y homenajeó a todos aquellos que lo acompañan en cada momento.
Siguió el deleite: Del Más Allá se vino con un impecable doble bombo del estoico Walter Martínez, como si volviéramos a la época de Almafuerte y su disco homónimo. Siguieron  Ruta 66 y Triunfo.
“…No toco para más gente porque tengo miedo que me tiren un muerto, la goma no me la tiraron nunca…” dijo con impecable acierto. “…No me invitan a debatir… vengan que tengo con qué… no tengan miedo, que esta es nuestra nación, y vamos a tener que defenderla con uñas y dientes…”.
Se vino nomás el turno de su gran amiga Karina para hacer los temas que nos emocionan.
“…Si mi madre no le hubiera dicho que sí a los avances sexuales de mi padre, a este escenario hoy le faltaría un cantor…”, deslizó para sumarse a la polémica actual. “…Diciendo que si se cumple nuestro destino…” enseñó.
Con Karina “la pipistrella” ya preparada vinieron lo temas que nos emocionan: Guitarrera, Quiero Ser Como Usted (Roxette) y Justo Que Te Vas.
La tranquera se acercaba y el show se puso de nuevo al palo con Presa Fácil.
“…Cantor es el que debe y cantante es el que quiere…” sentenció antes de cantar Toro y Pampa, un gran tema que ya se consagró y ganó un lugar en el podio de las canciones eternas.
El último fue otro clásico, y con 1999 puso el broche de oro a una noche mágica.
Tasa, tasa, cada uno a su casa en perfecto orden y tranquilidad.

¿Qué más les puedo decir?
Otra noche brillante del Gran Ricardo, con tranquilidad, humor y alegría.
Una nueva evidencia en contra de aquellos que, sin fundamentos, lo critican y le complican sus presentaciones en Capital y el Gran Buenos Aires.
Como ya dije en otras crónicas, él es siempre el mismo: auténtico, coherente, mandado y, sobre todo y como siempre, dueño de una lucidez admirable y un gran sentido de la actualidad política, haciéndose siempre cargo de ser como es. “Yo soy como soy, nada más, no soy más ni menos que nadie…”.
Será hasta la próxima, ¡salud!.

Una vez mas Ricardo Iorio detono Rosario, no hay palabras para lo que se vivió el sábado por la noche, un Teatro Vorterix Rosario estallado y un show para el recuerdo PH Tatto Delucho cc Lucero del Alba Gustavo Lopez Leon