Plan 4
Fecha: 9/9/2017
Fotos: Fernando Delucio
Crónica: Carla Torchetti

La matanza de los fieles

Sábado 9 de septiembre. Llovizna finita y una humedad horrenda en la ciudad. El teatro ubicado en Av. Lacroze y Álvarez Thomas estaba recibiendo de a poco una marea de metaleros que se acercaban para festejar la edición de “Lleva tu mente al límite” la 5ta placa de estudio de los Plan 4. El último trabajo discográfico de la banda “Horizonte rojo Sangre” había sido editado en el 2013 y desde entonces la banda se dedicó a salir de gira y trabajar. Editaron un DVD en vivo “10 años de pura destrucción” en el año 2015 y re editaron “Dos Caras” por sus 10 años de vida. ¿Qué? Hacer la plancha y vivir de éxitos no es para ellos.

Siendo las 21hs el cuarteto sale a aplastar cabezas con la infalible Mi Religión que funciona excelente de apertura o cierre de show. Precisa y exacta reza No importa el qué dirán, porque creemos ciegamente en lo nuestro. Lo bueno ya llegará. En recompensa por seguir insistiendo”, y los Plan 4 sí que creen ciegamente en su trabajo. Tras más de 10 años de existencia, la excusa que nos unía en el Teatro Vorterix era el lanzamiento de su quinta placa discográfica “Lleva tu mente al límite”. Algunos anticipos previos al show nos dieron la pauta de que la cosa venía más pesada y en palabras de ellos más hardcore que los anteriores y en el mismo día del show se podía comprar el disco, editado por Icarus. Después del cachetazo inicial pegaron El verdugo y Un nuevo Rey del hitero “En Mil Pedazos”  y ya con estos tres tenían al público rendido a sus pies.

El primero de la nueva saga fue En la Eternidad, presentado por Knario, que desafió: “¿A ver si se la saben ya? ¿Alguno ya tiene el disco?” y claro que sí, la primer estrofa cantada a capella por el público se llevó los créditos. Después de escuchar el disco unas 5 o 6 veces, al momento de escribir esta crónica, me animo a decir que la elección de los corte difusión fue acertadísima. Porque después de esta y mientras terminaban de sonar los acordes, siguió Lleva tu mente al límite canción que titula la placa y que fue la primera difundida por la banda. Un mix entre voces limpias y otras más aguerridas, te insisten en que lleves tu mente al límite, para superarte y derrotar tus miedos y trabas. Una belleza. Y casi sin respiro retroceden al 2007, para ejecutar Cara a Cara, Condena y Ardientes corazones. ¡Que temazos! canciones inoxidables que siguen tan vivas y jóvenes como hace 10 años. Quizás a esta altura el sonido estaba algo más parejo y con las voces más nítidas, aunque ya no importaba tanto eso. Sin respiro saltan al 2013 para dar paso a ”Horizonte Rojo Sangre” y deleitarnos con El nido de la Serpiente y La mejor arma presentada por Kanario: “¿La canción es mi mejor…. ?” ¡Arma! y sí,  es festejadísima.

El segundo parate de la noche trajo a dos canciones más de “Lleva tu mente…”. La primera de ellas, Listos para matar era la única que no fue corte difusión de las tres que presentaron y mantuvo miradas y oídos atentos. Y en la próxima parada vimos Los Ojos del Destructor que oscureció el teatro y nos transportó al pueblo donde no quedaron sobrevivientes. Arriesgaría a decir que es la más hitera de las cuatro gemitas nuevas, y aunque quedan escuchas por hacer y más canciones para analizar, la estrofa: “Mal en su ser, la oscuridad está dentro de él. Nos destruirá, es su deber, es lo que vino a hacer” resonó en mi cabeza días y días después. Y ese es un triunfo, que los temas no pasen sin pena ni gloria.

Sin dudas, y si viste fotos del show podés anticiparte a lo que se viene, EL momento de la noche se lo llevó Gonzalo Espejo, con su declaración de amor. Resulta que el batero abandonó los parches para tomar la posta en lugar de Knario – quien se sentó en el lugar de su amigo – y nos contó que su novia cumplía 30 años. En ese momento la llama para que suba al escenario y, mirándola a los ojos, le cantó el cumpleaños feliz, junto a los fans. Como si esto fuera poco, Gonza agrega: “La verdad es que no sabía qué regalarte y se me ocurrió esto” dice señalando la pantalla gigante, donde apareció un cartel con la frase “¿Queres casarte conmigo?”. Las miradas cómplices de sus amigos de banda y la emoción de su novia coronaron el momento más dulce y tierno de la noche. Gonza, arrodillado a los pies de su chica, le extendió una cajita negra con dos alianzas y ella se tapó la cara con las manos. Todos aplaudimos, y algunos nos emocionamos también. ¡Que triunfe el amor siempre y sean inmensamente felices! Besos y abrazos entre ellos, y felicitaciones cerraron la propuesta.

Quizás esto los recargó de energía porque lo que siguió fue asesino. Tenían la energía envidiable de un adolescente de 15 años, que corre sin parar y no pierde el aire ni el entusiasmo. Joyitas como Destino, Hasta que puedas oirme y Último Recurso se precipitaron antes de un Medley simpático que trajo covers de tres bandazas. Es que los titanes se le animaron a Iron Man de Black Sabbath, a Walk de Pantera y a Roots Bloody Roots de los hermanos Sepultura. Y cuando todos pensamos que, tras 1 hora y media de show, este era el final y se vendrían los últimos temas, redoblaron la apuesta. No sin antes hacer un sorteo de una chaqueta camuflada, que se sorteaba entre los que habían comprado algún disco y les dieron un numerito. Knario, irónico, lanza: “Ahora se viene un sorteo viejas, esto es así, uno tiene que hacer de todo, hasta un sorteo. No me la quedo yo porque no me entra”. Y entre agite y agite, saluda a sus compañeros de la secundaria, que estaban en el vip del teatro, a Tery de Carajo y a los familiares presentes que les hacen la segunda en todas.

 Después de identificar al ganador, volvimos a la guerra. Encararon una canción de cada disco, para ponerle el sello final. Entre la vida y la muerte de “Cambio de Piel”, Mi falta de fe y la hermosa En Mil Pedazos, ambas del disco homónimo, que dejaron saciados y agotados a los pogueros. Y una vez más Knario, entre risas, desafía: “¿Qué onda están cansados? ¿Nos vamos? si quieren nos vamos eh ¿O hacemos un par más?” y nos entregaron La jaula, que no falla jamás y Ella (que la amo) y no podía permitirles que no esté en esta lista larguísima de hits. Elevaron en lo alto su nombre, con el puño cerrado y firme y están más que afilados para salir a romperles la cabeza a más de uno. Están en la cima de su carrera y más que felices por el discazo que acababan de presentar.

Pero la fiesta seguía y antes que cierren el telón nos piden que miremos al escenario para la foto grupal del fin de fiesta (?) mientras sonaba de fondo Symphony of Destruction de Megadeth y era cantada por el público, y ahí, una vez más Knario toma el micrófono para entonar la letra del clásico del heavy metal. Sin más, el telón encapsuló al cuarteto y las luces que se iban encendiendo, nos dieron pie para salir a tomar aire fresco.

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